Casi una semana después analizaremos algunos de los Oscar repartidos el pasado domingo. Tranquilos, no entraremos en quien lucía el vestido más sexy o las joyas más caras.
El gran fracaso de la noche, para alegría de muchos, fue Avatar. Se llevó el Oscar a “Mejor dirección artística”, “Mejor fotografía” y “Mejor efectos visuales”. Aunque “solo” se llevó tres premios, James Cameron tiene una buena legión de fans que harán que el mundo de Pandora vuelva a reventar la taquilla mundial en su segunda entrega.
En cambio, el gran triunfo fue para “Tierra Hostil”. Se ha llevado seis estatuillas, entre ellas las dos más importantes: “Mejor película” y “Mejor director”. Es de las pocas veces que una película tan poco taquillera (aunque hablamos de unos 15millones de euros) se lleva el galardón más codiciado. ¿Estamos llegando al fin de premiar las películas con más marketing? Esperemos que sí. El otro gran premio a la dirección se lo llevó la ex de Cameron: Kathryn Bigelow. Y aunque parezca mentira, es la primera mujer en lograr esta estatuilla. Ya era hora.
El premio a los mejores actores fueron para Jeff Bridges por su papel en “Corazón Rebelde” y Sandra Bullock por “The blind side”. No fueron ninguna sorpresa. La única anécdota es que, por primera vez, una actriz se lleva el mismo año el Oscar y el Razzie (el premio a peor actriz del año).
El premio a los mejores actores fueron para Jeff Bridges por su papel en “Corazón Rebelde” y Sandra Bullock por “The blind side”. No fueron ninguna sorpresa. La única anécdota es que, por primera vez, una actriz se lleva el mismo año el Oscar y el Razzie (el premio a peor actriz del año).
Pero nos vamos a centrar en los actores de reparto. El premio a la “Mejor actriz de reparto” fue para Mo’Nique por “Precious”. Una gran historia dramática sobre una adolescente, Gabourey Sidibe (nominada a mejor actriz protagonista), embarazada por segunda vez de su padrastro y maltratada por su madre (Mo’Nique). Es una historia muy bien narrada y, sobre todo, muy bien interpretada por las dos actrices. Cuenta una historia cruel, pero que en todo momento te la puedes creer. Quizá, hace mucho que ninguna de las dos actrices sigan el patrón 90-60-90 de Hollywood. A los académicos suele gustarles las historias duras con protagonistas que no siguen el canon de belleza establecido. Y si lo cumplen, el maquillaje hace el resto. Recordemos a Charlize Theron que ganó el Oscar en 2003 por Monster donde estaba irreconocible.
El Oscar más merecido, sin duda para mi, fue para Christoph Waltz por su papel en “Malditos Bastardos” del gran Quentin Tarantino. Interpreta a un oficial de las SS, Hans Landa, que solo le interesa perseguir judíos y matarlos. Es el malo de la película pero el más querido por los seguidores de la película. Además de que la película le ayuda por la estética, música y guiones con mucha ironía, borda el papel y hablando con total fluidez cuatro idiomas diferentes: alemán, francés, inglés e italiano.
En resumen, es uno de los años que más claros eran los premios y en el que menos se han dejado llevar por las súper producciones. Pero señores nunca se sabe porque:
“Esto es un bingo”

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